martes, 4 de mayo de 2010

El Caballo Azteca

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El Caballo Azteca





Con el propósito que nuestra raza equina en formación pudiera desarrollarse con estricto apego al plan genético trazado, se elaboró un esquema oficial de cruzamiento y se decidió llevar un libro de registro, en el que se anotan los datos de cada nuevo ejemplar. Pero es importante señalar que no todas las crías que se obtienen de esos cruzamientos logran el registro oficial. Primero se extiende un certificado de nacimiento, pero el registro definitivo se otorga si al cumplir tres años se comprueba que el caballo o la yegua satisfacen plenamente las características fenotípicas establecidas.

Para determinar lo anterior, cada ejemplar es examinado cuidadosamente por los expertos jueces de un comité, en el que participan la actual Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural y la Asociación Mexicana de Criadores. Al registro que otorgan cuando el dictamen es afirmativo, se agregó después un código numérico que corresponde a un microchip, el cual se aplica en la tabla del cuello del caballo, para garantizar su autenticidad.


Tabla de Cruzamiento





Registro

El primer ejemplar registrado de Raza Azteca recibió el nombre de "Casarejo", el cual heredó de su padre un vistoso semental andaluz, temperamento y gallardía y de su madre, una excelente yegua cuarto de milla, fuerza y rapidez. Fue hasta el día 4 de noviembre de 1982 que la Asociación Mexicana de Criadores de Caballos de Raza Azteca recibió reconocimiento oficial por la Secretaría de Agricultura de México.

Hoy en día, México tiene la satisfacción de presentar al mundo un caballo de raza propia principalmente útil para la excepcional charrería, que combina excelentes aptitudes físicas y extraordinaria belleza. Existen más de 2000 ejemplares de Raza Azteca registrados en muchas regiones de México, Estados Unidos y Canadá, donde se le conocen como "Aztec Horse" ó "Half Andalusian". Pensado básicamente para satisfacer las exigencias de la charrería, lo cual resultó tan adecuado como se esperaba, mostró además tener excelentes aptitudes como caballo de paseo, carreras parejeras, enganches de coche-caballo, doma de alta escuela y caballos toreros (rejoneadores).

Lo que empezó siendo un sueño es ahora una firme y luminosa realidad. Un caballo de extraordinarias cualidades, de gran linaje y personalidad definida, pero sobre todo cien por ciento mexicano, útil lo mismo para el ejercicio de la charrería -gallardo deporte nacional- que para las competencias ecuestres, las galanas actividades campestres y los donosos paseos.



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