martes, 11 de mayo de 2010

Arte Ecuestre, Alta Escuela

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Alta escuela
Presentación


Publicado por: Guillermo E. Pinillos Llontop


Don Wenceslao Rosell Urquiaga, nació en la ciudad de Trujillo del Perú el 20 de julio de 1891. Desde temprana edad, su afición por el caballo se vería reforzada con las enseñanzas de su padre en el arte de la equitación, D. Pedro Domingo Rosell y Borgoño en la antigua hacienda de la familia, Carabamba donde ya criaba caballos peruanos de paso a mediados del siglo XIX el abuelo de D. Pedro Domingo, D. Pio Vicente Rosell Gonzalez y Tamayo.

Por aquel entonces, los solares trujillanos contaban con pesebres que les permitía mantener en el trasfondo de la propiedad, tres, cuatro o más cabalgaduras, que usaban para trasladarse a las distintas haciendas, teniendo que recorrer grandes distancias, por lo que tenían que contar con animales de gran fortaleza y suavidad, característica que el caballo peruano de paso cumplió a cabalidad y fue en este noble animal que D. Wenceslao se inicia en lo que sería la afición de su vida y la equitación, su pasión. En el año 1924 contrae matrimonio con mi madre, la Sra. Elisa Pinillos Goicochea, hija de D. Alfredo Pinillos Hoyle, propietario de la negociación agrícola Araqueda ubicada en el valle de Cajabamba en el departamento de Cajamarca y que mi padre tenía en arriendo desde el año 1920.

El traslado de Trujillo a Araqueda tomaba varios días de ardua cabalgata, donde el caballo peruano de paso demostró en todo momento fortaleza, suavidad y resistencia por senderos y quebradas que obligaba a contar con animales de demostrada disciplina y docilidad. El año 1926 en el mes de febrero a los 40 días de nacido, viaje con mis padres de Trujillo a Araqueda, todo un acontecimiento y mi primera experiencia por las rutas del Perú, que movilizo a varios miembros de la familia.

El año 1928 mi padre se traslada a Lima y toma en arriendo la hacienda Matazango, dedicando su experiencia a la cría de ganado lechero y al perfeccionamiento del arte que lo apasionaba, la equitación.

En cierta ocasión con motivo de una reunión de ganaderos conoció a Ruy da Cámara, famoso rejoneador portugués y eximio equitador, quien se convertiría desde ese momento en su amigo y maestro, según Conchita Cintrón su mejor discípulo.

El 29 de mayo de 1936 con un grupo de aficionados y amigos funda el Club Hípico Peruano participando en la primera junta presidida por el Coronel Jorge Vargas, como Vocal, del que posteriormente sería varias veces su presidente y desde donde inició las gestiones para la oficialización del caballo peruano de paso, que arduamente venía promoviendo desde 1938, el que se concreto, gracias a sus gestiones, el año 1944.

Don Wenceslao publicó dos libros, "Mis observaciones sobre el caballo y el Jinete" en el año 1940 y "El Caballo Peruano de Paso, sus pisos y enfrenadura", en el año 1945.

Lo que no publicó y mi familia me ha solicitado que lo haga en su nombre es su obra inédita, Arte Ecuestre, y que hago en su honor con el orgullo de ser su hijo, para todos los amantes de esta hermosa disciplina.

Wenceslao Rosell Pinillos


"Arte Ecuestre"


Wenceslao Rosell Urquiaga
Tarzán


Capitulo I
Alta Escuela
W. Rosell 1940


Ella consiste, no en el movimiento y aire ejecutado, sino en el equilibrio, actitud, concentración, impulsión y ayudas con que lo ejecuta, diferenciándose así y llegando a ser arte con los mismos aires llamados de “Alta Escuela” ejecutados por caballos de circo, a los que no se puede decir que están en “Alta Escuela”, sino son simplemente caballos amaestrados, capaces de ejecutarlos con cualquier jinete ignorante a la voz y en el mismo sitio y orden.

Por esta razón con todo derecho se puede decir que un caballo esta en “Alta Escuela” aunque no ejecute los aires propios como el “Piaffé”, “Passage”, etc.. El caballo que esta en “Alta Escuela” tanto al paso, al trote o galope, ira con la actitud y equilibrio de ella y la respectiva impulsión, armónica todas estas con la monta del jinete, debiendo marchar con la cabeza a la altura que su cuello le permita al jinete encontrar el punto neutro en el apoyo de la boca en el bocado, vertical la línea de la frente, contraídos los riñones en proporción a la altura de la cabeza, desde luego posteriores al centro de gravedad sin pisar las huellas de los anteriores, y por estos movimientos la espalda libre y marcada hacia arriba, y en su expresión de músculos, ojos, ollares, orejas, etc., y energía en los posteriores, gran coraje, debido a la impulsión natural o dada, indispensables para la “Alta Escuela”.

Como espero que los aficionados que lean estas líneas puedan haberlo hecho en mi opúsculo “Mis Observaciones sobre el Caballo y el Jinete”, les recomiendo tener siempre presente las correspondientes al equilibrio y tacto que en ella fui explicito, y juzgo que son la base de la equitación artística. Sin esos cuidados, sin llegar a armonizar piernas y manos con los avances del caballo, solo se llegaría a la presentación de amaestrador de circo.

Como he dicho que voy a ser lacónico, pasaré de hecho a la explicación técnica, pero sencilla, prescindiendo de toda figura retórica, sin embargo el arte de la equitación, para quien posee el don de escribir en prosa, es tema precioso que puede con conocimientos técnicos, brindar a los lectores un placentero entretenimiento, transportándolos en alas de la imaginación, a los campos del ideal máximo.

En “Mis Observaciones sobre el Caballo y el Jinete” combatía el trabajo a pie en el deseo de hacer al jinete, artista primero, mejor dicho, hacer capaz al jinete para que éste pueda hacerlo con el caballo, buscando de arriba el tacto ecuestre, que lo compare al diapasón, para que llegue al alma del verdadero aficionado lo que esta haciendo o viendo ejecutar. Combatí el trabajo a pie porque conduce a un jinete fácilmente a conseguir que su caballo ejecute el “Piaffé”, “Passage”, “Paso Español”, etc., creyéndose y hacer creer así que es el feliz mortal poseedor del don que los equitadores llaman el mas sublime y difícil de las artes, pues las ejecuta a diferencia del pintor, el músico, el escultor, en un ser animal de inteligencia y con voluntad como es el caballo, pero juzgándolo de gran ayuda, voy a aprovecharlo poniendo así los aires de “Alta Escuela” al alcance de todos.

Contribuye al perfeccionamiento del jinete, el conocimiento de cómo ejecuta el caballo sus movimientos, que los describo en la primera parte de “Mis Observaciones sobre el Caballo y el Jinete” y que ahora amplío.

El motor-caballo está compuesto: de un regulador de la velocidad en la marcha, y esta es la cabeza; a mayor altura menos velocidad, y en aires largos bajo del punto neutro manejándose para la altura, mientras el jinete, no domine el manejo del bocado, con el filete, que es el suspensor por excelencia, en este caso obrando siempre con la mano izquierda en el bocado, con la derecha, levantará las riendas del filete hasta encontrar la altura de la cabeza en punto neutro, es decir, ni permitiendo el apoyo (con la cabeza baja, ni el sobre la mano, con mayor altura) donde ya trabaja más el bocado con la derecha. El bocado no actúa solo, para bajarla, nada hay más poderoso, ni aun los bajadores o martingalas de distintas formas, que el buen uso de la espuela a la cincha.

Con lo explicado, el punto neutro a que me refiero (y que todo caballo lo tiene, unos a mas y otros a menos altura de la cabeza, según la forma y largo del cuello) es la altura correspondiente del regulador, o sea la cabeza, donde el caballo no puede apoyarse ni puede dar golpes tan corrientes de encuentros en el avance con las manos del jinete, que con toda facilidad se observa mirando de atrás a un jinete al trote sentado. Dominando el trabajo del bocado y de la espuela, el punto neutro se encuentra con solo levantar una de las riendas del bocado con los dedos, para levantar la cabeza, y con los toques de la espuela al pelo, y en la cincha para bajarla; y en este subir y bajar, cuando el caballo deja de cometer las dos faltas (apoyar o encontrar golpeando las manos) es el punto neutro o sea el tacto en la boca.

El motor-caballo lo forma la parte posterior, desde los riñones y su dominio lo ejercen la espuela y las piernas, el bocado, muy suavemente. Actuando las piernas en combinación con la espuela al pelo y a la cincha, lo frena, es decir, los posteriores van adentro, bajo la masa (al principio el uso de la espuela para hacer comprender al caballo lo que debe hacer hay que usarla con gran energía de castigo, haciéndose muchas veces no necesario esto con el buen trabajo a pie, que mas adelante describiré. En ese preciso momento si se quiere se retienen esas ayudas en forma suave e intermitente y no puede avanzar: está frenado, Principio de Concentración. De esa actitud en que se le ha colocado cambiando la espuela o talón, simplemente hacia atrás de la cincha se le acelera para partir la marcha adelante sin permitir que antes haya hecho movimiento de retroceso de uno u otro posterior. Si lo hubiera hecho, volver as la actitud de frenado y acelerar enseguida, consiguiendo, Principio de Impulsión.

El amortiguador de este motor es el tercio anterior que solo se hace presente en la combinación del motor y del regulador. La llave viene a ser el riñón que permite frenar con su contracción, y en su elasticidad o facilidad de movimiento permite romper la marcha.

El vapor de este motor lo da el combinado uso de frenar y romper la marcha con la atinada cadencia de la mano, descrita en el tacto, pues el continuo uso de frenar y arrancar, los violenta: a mayor violencia mayor motor, principio de impulsión en los aires.

Como se ve los puntos de importancia son los extremos, cabeza y posteriores, ayudados grandemente o permitidos a actuar por los riñones que sirven de bisagra.

Voy a suponer que el que lea o desee poner en práctica el contenido de este trabajo, sea jinete que domine completamente no solamente las ayudas laterales, sino que haya llegado a la escuela de valorización o sea el perfecto uso de las ayudas diagonales, ejecutando con ellas cambios de manos (no como es corriente determinarlo por el hecho de ir en cuadrilátero de derecha a izquierda diagonalmente, sino materialmente ejecutado, es decir, que se vea el cambio de manos ejecutados por el caballo) contra-cambio en dos pistas, ladeos con espalda adentro, cabeza al muro, grupa al muro, partidas al galope y cambios, todo esto en círculos, serpentinas, etc., y al paso, trote, galope. Como todo lo relacionado a estas equitaciones de “Escuela Ordinaria” y de “Valorización” esta descrita claramente en “Mis Observaciones del Caballo y el Jinete”, las silencio para hacer lo mas corto posible el contenido, que lo podría llamar: la continuación a los seis años después de mi folleto ya citado.


Capítulo II
TRABAJO AL PASO


Lo juzgo de gran importancia. En mi trabajo diario de campo lo uso para practicar el galope sin sufrir las reacciones de éste y desde luego evitar maltratarse.

En este avance al galope es donde mas fácil se llega al tacto, en la última por la impulsión que toma el caballo en ese aire solo hay que preocuparse en concentrar con la adecuada colocación de las piernas llevando toda atención a la cadencia de las manos. En la primera o sea al paso, se encontrara la dificultad de la falta de impulsión que el animal no la tiene natural (que raros la tienen al paso) cuidando constantemente para la impulsión las piernas y espuelas, como se tiene señalado. Un caballo correctamente trabajado al paso, que ejecuta con precisión el cambio de manos diagonal, el doblar y cambiar de mano, las medias vueltas, las invertidas, serpentinas y contra cambios de manos en dos pistas, puedo asegurar que sin haberlo galopado, será el que mejor y mas tranquilo efectúe los trabajos a galope. Esto lo resolví estando enfermo en una clínica donde temí que ya no podría montar, o que por lo menos me lo prohibieran en aires violentos, digo resolví porque encontrando la ejecución de las dos marchas eran laterales e iguales, no habría inconveniente trabajar el caballo a galope sin que vaya a ese aire. Tan luego salí de la clínica lo puse en práctica llegando a la certeza que era una realidad el preparar para un buen trabajo de galope, sin galoparlo, solamente con el ejercicio al paso.


Capitulo III
PUESTA EN MANO


El placer de la equitación, siento no poderlo describir, y sobre todo la sensación que el jinete siente al conseguirlo. Es un momento en el que él jinete no sabe si esta montado en una nube o posee el Universo entero con todas sus deidades, o si lo ha dominado completamente. Es un instante grande que llena de satisfacción y vanidad. A mi concepto esto es la “Alta Escuela”. Sin ella no hay el arte de la equitación, y como es muy difícil, (pues hay un autor y equitador famoso en el mundo, que declaró, que solo después de cuarenta años de montar lo consiguió) creo que se podría decir de quien lo alcance, es un escogido de Dios….

Al tratar en que consiste la “Alta Escuela”, me aproxime a describirla porque ella sale de ese máximo de equilibrio, de esa impulsión o estado de violencia sin defensa, que permite u obliga al caballo a someterse, no a la acción de las ayudas materiales, sino a obedecer, casi a la transmisión de pensamiento. Llegado a este estado, esta sin poder el animal, y entonces su mandíbula inferior entregada al menor contacto del bocado, y, si efectúa la flexión, ha completado la puesta en mano. Ahora que puede llegar a estar en la mano sin estar en equilibrio perfecto, Boché llamaba a su equilibrio en puesta en mano. Romane y Fillis, en su crítica, da el nombre al equilibrio perfecto con la puesta en mano. Resable, entre uno y otro en las explicaciones hay una gran diferencia, indudablemente que el de Boché era imperfecto, pues a razón de la menor altura de la cabeza y exagerada concentración del cuello y de los riñones, restaba movilidad o ligereza con peligro al acumulamiento. Fillis, ordena gran movilidad y ligereza e impulsión.

Como se ha visto la puesta en mano no es el hecho en que el caballo saborea el bocado y hace espuma, pues esto la generalidad de veces no es mas que una defensa, porque al efectuar el saboreo incesantemente llega a lo que denominarán romper la nuez, ejecutándolo con la movilización de ambas mandíbulas y tratando de morder el bocado en un desacuerdo y de tal rapidez que no hay manos que puedan seguir el movimiento, entonces la mandíbula inferior esta a su voluntad, en cambio, la cesación completa o verdadera es la ejecutada en cada avance, buscando contacto por la impulsión y cediendo la mandíbula inferior sola, ante al contacto de las manos, quedando entonces bajo la acción del jinete. Esa mandíbula obedece al que esta arriba, la acción del jinete es la ya descrita de piernas y manos, las manos deben recoger y soltar con las piernas, es decir en un acuerdo perfecto. Las riendas no deben estar cortas sino flojas para permitir pasar la impulsión, pero siempre listas a establecer el contacto, permitiendo así la libertad del cuello que en una perfecta puesta de mano se siente claramente crecer al caballo, pues da la sensación que se sube sobre las manos. En línea recta la impulsión de las piernas pasa a las manos; y en las vueltas y curvas la impulsión de la pierna derecha pasa a la mano izquierda y viceversa. No dejare de citar lo que Fillis dijo: “Si el caballo de armas, el de tropa, esta suficientemente aligerado en su primer adiestramiento, si el soldado que lo monta tiene noción del equilibrio y con recursos de ocasión, la caballería ganaría en aspecto, solides y fondo”. El jinete estaría mas seguro de él y de su montura; estaría más ligero, mas vivo, menos torpe….

Lo que es difícil describir o determinar es, cuanto las manos deben retener o ceder a la impulsión. Aquí el principio de la verdad que hace difícil el tacto en conjunto en la exacta combinación de las ayudas. No se puede aconsejar mas que paciencia y constancia hasta encontrarla, puesto que cada avance no es matemáticamente el mismo, siendo entonces las cesiones mas largas o cortas, es el gran problema para el ecuyer (equitador) que quiera alcanzar lo que llaman la equitación sabia. He dejado de lado como ayuda la vista por distracción, pues esta presta grandes servicios para la altura de la cabeza, movimiento de espalda, contracciones indebidas del cuello, llevando la seguridad al jinete que su caballo va bien puesto o cometiendo alguna falta.


Capitulo IV
ALTO Y RETROCESO


Por estar el Alto y el Retroceso tan unido con las puestas en mano, voy a tocarlos.

El alto debe ejecutarse con las mismas combinaciones de piernas y manos, siempre las manos serán precedidas por las piernas, con la finalidad de que las manos no actúen de improviso que puedan hacer daño en los asientos de la boca, sino avisado por las piernas a la cincha, que a la vez prepara la posición de la cabeza. En el retroceso o paso atrás es idéntica que para adelante, pero como es retrogrado el avance, las ayudas lo son también: piernas y manos. El alto, el semi-alto y el retroceso bien ejecutado son no solo auxiliares sino determinantes de la puesta en mano. El paso atrás esta claramente descrito en “Mis Observaciones”, primera parte.


Capitulo V
EMBOCADURA


Aunque lo cierto es que la suavidad o ligereza de la boca es el resultado del buen equilibrio, hay animales que por su cuello defectuoso o falto de sensibilidad requieren una embocadura potente de dominio, y otros a la inversa. También hay muchos jinetes que no tienen tiempo, y otros, conocimiento para el equilibrio, entonces el embocar apropiadamente es el mayor auxiliar del que pueda disponerse. El bocado mas conveniente a mi criterio para una educación, diremos sabia, es el llamado de bomba, también denominado de Polo, que por su suavidad favorece a las flexiones y cesiones, y desde luego por su misma movilidad, salidos del picadero o de un trabajo individual al exterior y en compañía que distrae tanto al caballo como al jinete, debe ser prohibido, pues es muy difícil el ecuyer que pueda emplearlo.

Hay diversos bocados como: el Pelham, de Saumur, Lhotte, Theuvenin, etc. Los efectos en general son: ramas largas, cañoncitos gruesos y barbada floja: bajar la nariz. Barbada ajustada y ramas cortas: a la inversa. Colocado alto, levanta la cabeza y tiene menos poder. Colocado bajo, mucho más poderoso. Probado uno y otros, y colocándolos en las diversas maneras se puede llegar a la embocadura apropiada.


Capitulo VI
FLEXIONES LATERALES


Para la puesta en mano y concentración es indispensable y tan indispensable es, que es de donde parte el “Passage” cuando hay la debida impulsión y faltando esta para la ejecución de la campanela. Ella sirve para en marcha cuando el caballo que sale de la mano obligarlo a la cesión sin restarle impulsión, lo que no sucederá si se obliga con la flexión directa que resta impulsión, pues la cesión debe ser ejecutada por el caballo y como consecuencia de estar en la mano. También es de suma importancia para el dominio, pues bien empleada no permitirá que se abra o rehúse acercarse a un sitio determinado, los pone completamente a merced de las piernas y manos, sin abusar de ella por provocarles mucha violencia.

Siendo el efecto, el resultado del empleo marcado de ayudas diagonales a mas de concentrar grandemente, pues facilita no solo el “Passage” sino también el galope en el mismo terreno y aun el galope atrás. Cuando ya no es necesario el muro se hará en círculos y cambiando en 8. Muchas veces sino casi siempre con las paradas y semi-paradas para la puesta en mano, toman una especie de paso porque pierden la diagonalización, es entonces cuando el trabajo de la flexión en círculo presta grandes servicios pues es lo que mas obliga a diagonalizar, de ahí que sea donde el caballo bien trabajado toma el “Pasage” distinguiéndose así de los solamente trabajados a pie.


EJECUCION


Vamos a suponer que está avanzando a la izquierda, esto puede ser al paso, trote y galope, llevando como ayudas a la derecha un muro (el trabajo debe ser como en todo, ordenado: primero al paso después al trote y luego al galope). Se emplearan las ayudas diagonales como si fuera a voltear a la derecha con efectos tan fuertes como sea necesario de la pierna izquierda para impedir que desplace la grupa y la rienda derecha se jalara suavemente para que voltee un poco la cara provocando la cecion de la mandíbula, ó solo el no jalar la mano, la pierna debe ser enérgica no solo para impedir el desplazamiento de la grupa sino también para obligar meter el posterior derecho que debe coincidir con la cecion siempre avanzando. En las primeras lecciones hay que contentarse con lo poquito que el caballo ceda y tan luego lo haga, ponerlo recto, dejarlo avanzar y volver a pedir así en cada cuatro o cinco metros, cambiando de dirección para hacerle lo mismo en avances a la derecha.


Capítulo VII
TRABAJO A PIE


Al tratar la preparación de esta educación, aconsejaría al jinete (salvo a los muy expertos) no montar el caballo en educación, hasta que no efectúe el avance, la parada, el paso atrás, humillación, flexiones de la mandíbula y piafé. Durante todo el tiempo que dure la educación montada, antes de cabalgar hacer el trabajo a pie por lo menos de la mandíbula y el Piaffé, y no pedir de arriba nada de lo que ya el caballo ejecuta a pie, sino conforme avanza la equitación montada, aprovechar cada vez que el caballo se entrega a una u otra cosa conforme su concentración y flexibilidad se lo va permitiendo. En el trabajo a pie las ayudas son: por supuesto la mano para la boca actuando como ya he explicado, es decir cediendo y reteniendo, y el chicotillo para la impulsión, y de ayudante un muro o pared corrida paralelamente al caballo quedando éste entre el muro y el profesor, lo llamaremos así para evitar la huida.

Iniciada la educación a pie con el avance o romper la marcha al paso, parada y paso atrás, se dejara sueltas las riendas del filete, tomándose las del bocado a los 15 o 20 centímetros de distancia del anillo de la rama, con la mano izquierda por adentro y encima como si se estuviera montado, actuando tal como se tiene explicado en el tacto, quedando el profesor de frente entre la cabeza y el cuello y en la mano derecha el fuete. Una vez que el caballo está parado y avisado con pequeños toques con el chicotillo en la grupa, se le tocara con este entre la espalda y punta del pecho hasta que comience a avanzar cuidando que sea en línea recta. A los 5 metros las manos se retiene con los dedos hacia adentro y a la vez se te toca con el fuete bajo la cincha hasta que haya efectuado la parada; conseguido esta sigue actuando la mano y el fuete atinadamente hasta que de unos cuantos pasos atrás. En la primera lección, aunque sea uno (no olvidarse que tan luego se consigue lo que se esta enseñando, debe acariciarse con la mano y cuando lo esta ejecutando con la voz “¡Au! ¡Au!”. Principios estos de concentración e impulsión, así como del futuro dominio con la espuela, base de la buena equitación. Ver láminas Nº 01 y 02.








Toque para iniciar el avance. Nótese los estribos están recogidos Lámina Nº 01



Toque para iniciar el paso de extensión y paso español Lámina Nº 02


Flexiones de la Mandíbula
.- Cuando ya ejecuta lo anterior, se le cuadrara bien avisado, tomando el profesor con la mano izquierda las riendas del filete conforme la lamina Nº 03, lo que va a impedir, el ir atrás, así como conservar la cabeza a la altura conveniente, no permitiendo que la baje, pues siempre debe estar lo suficientemente alta para encontrar el punto neutro del que ya hemos hablado, y con la derecha las del bocado, tal como se ve en la lámina Nº 04, esta ira tirando suavemente pero de forma continua aún cuando abra la boca, solo dejara de actuar si se ha conseguido que movilice si quiera un poquito la mandíbula inferior, o el profesor, por lo incomodo, no resista mas. La izquierda se hará presente jalando hacia adelante cuando quiera ir atrás o levantando cuando baja la cabeza. La flexión hay que distinguirla de abrir la boca, como ya lo he explicado claramente en la puesta en mano; la flexión viene a ser la cecion, de manera que la verdadera es cuando la efectúa movilizando solo la mandíbula inferior. Tan luego la ejecuta en cada pedido, que estas deben de ser de acuerdo con el movimiento, debe la mano actuar con el tacto tantas veces hablado.

Humillación y principio de concentración.- Estando el caballo bien cuadrado, se le tomará las riendas del bocado con la mano izquierda y se ira tirando hacia abajo. Como ya esta flexionado, en cada cesión se actuará con el tacto, pero siempre jalando hasta que baje lo mas posible la cabeza a tierra conforme a la lámina Nº 05, Conseguido, y en esta posición, con la derecha que tendrá el fuete, tocando uno y otro posterior para que los meta bajo la masa, ver lámina Nº 05, Conseguido: caricias. Esto debe hacerse también seguido de una parada, pues ejerce una gran influencia para el dominio del caballo y para la concentración.


Iniciación de la flexión de la mandíbula Lámina Nº 03




Ejecutando la flexión Lámina Nº 04
 


Humillación y toque para iniciar la concentración. Lámina Nº 05


Piaffé.- Adiestrado en todo lo anterior sale fácil, no hay mas que con la mano izquierda tomar la rienda del bocado, cuidando todo, lo explicado sobre altura de la cabeza, flexión y tacto; y con la derecha con una fusta de picadero se le dará golpecitos mas o menos suaves entre los riñones y grupa sin dejarlo avanzar: posiblemente a poco efectuara el “Piaffé”. Si lo hace o inicia: caricias. Ver Lamina Nº 06.


Toque para el Piaffe. Lámina Nº 06

Campanela.- Viene a ser un “Passage” sin impulsión, provocado con las mismas ayudas del Piafé sin castigar con la espuela, de manera que el balance del jinete actúe para hacer balancear las espaldas del caballo, suspender los anteriores dejándolos avanzar actuando las flexiones laterales al compás del balanceo. Desde luego los posteriores van bajos, la espalda balanceando y el lomo flojo. Passage.- Igual que para el Piafé permitiéndole avanzar, tocando con el fuste al doblar de cada mano para que levante la espalda. Ver lámina Nº 07. Paso Español.- Actitud de caballo y profesor, es la misma como en todos los aires de Alta Escuela, debiendo actuar las ayudas diagonales y sus efectos tomando las riendas del bocado en la mano izquierda, se contrae la mano para que actúe la rienda izquierda, se toca esa mano con el chicotillo por el lado derecho, al pisar con ella se tocará el posterior derecho y se seguirá ejecutando los toques correspondientes, así en cada avance por varios metros. Todo este trabajo a pie viene a ser el poderoso auxiliar para abreviar la educación de Alta Escuela, que si no se ha conseguido, solo queda en Circo, y por esto es el temor de recordar su uso. Debe hacerlo un ecuyer que no quiera engañarse así mismo, porque indudablemente su ayuda es terminante y evita todos los peligros que tiene el buscar la impulsión, la concentración y el piafé de arriba. Los peligros a que me refiero es la caída del jinete por la defensa que pueda tener el caballo al obligarlo.


Toque para suspensión de las espaldas, iniciando el Passage. Lamina Nº 07

Piaffé Montado.- Viene a ser el máximo de la expresión de la concentración. Se ejecuta con todas las ayudas ya explicadas para la puesta en mano, y con un pequeño balanceo de la montura a compás de la diagonalización que se está buscando, y como el caballo ya lo hace a pie por la acción de las manos y fuste, puede el jinete pasar sobre su hombro con el fin de que caiga ó toque la grupa como lo hizo a pie. La espuela o tacos claramente deben tocar al compás del balanceo del jinete, su lado correspondiente, y la mano cediendo, pero, no dejando avanzar, a fin de que la impulsión que pueda usar para avanzar, la aproveche hacia arriba. Passage Montado.- Se puede efectuar de dos maneras: el primero, salido de las flexiones laterales, pero actuando las manos como en el Piaffé, es decir, reteniendo el avance para que la impulsión dada por las piernas, la tome para la altura, contrariado por la no ceción de las manos en el justo momento de la impulsión, desde luego desaparece la puesta en mano, y en el segundo el verdadero “Passage” de escuela o sea con la puesta en mano perfecta, pues el “Piaffé” y el “Passage” bien ejecutado en cada diagonalización debe ejecutar la flexión o la puesta en mano estando en “Piaffé”, actuando las piernas con energía avanzará, y ese es el “Passage” concentrado. Paso Español Montado.- Con las mismas ayudas indicadas a pie, puestas en ejecución no hay mas que levantar las riendas izquierdas un poco, tocar la pierna derecha, inclinar el cuerpo a la derecha y viceversa al otro lado y darle la voz convenida ¡Au! ¡Au!. Desde luego cuidar de que sea diagonalizado. Este aire también esta considerado entre los de Alta Escuela. Yo no opino lo mismo, no encuentro la concentración y desde luego casi no se puede hacer con la puesta en mano. A mi concepto es solo un conocimiento más.



Toque para suspensión de anteriores


Toque para suspensión de posteriores

Galope Montado en el Mismo Terreno.- Si el caballo esta con la debida concentración y ejecuta espléndidamente las flexiones laterales, llega fácilmente. Estando al galope se le va poco a poco acortando con las manos y toques de la espuela a la cincha, siempre con las ayudas del galope, es decir si esta a la izquierda actuando la mano izquierda como para buscar una flexión, la pierna derecha un poco atrás de la cincha, y la izquierda en la cincha, suavemente, las manos, y en cuanto mas corto es el galope que se va obteniendo, mas energía en las ayudas de las piernas hasta que llegue a no avanzar, seguir en el movimiento del aire por mando de las piernas. Debe cuidarse muchísimo la puesta en mano y la cabeza alta. Ladeos.- Se puede hacer en “Passage” y “Paso Español”. Puestos en aires, aplicar las ayudas conocidas del ladeo, marcando con bastante fuerza como empujando las piernas del jinete desde el asiente hasta la rodilla sin dejar de actuar en sus ayudas del “Passage” o “Paso Español”, de la rodilla para abajo la espuela.

Capitulo VIII
AVANCES RETROGRADOS

Se puede hacer en “Passage” estando bien preparados en las ayudas del paso atrás con uso de las espuelas. Se pone al caballo en “Piaffé”, se mete el asiento como en paso atrás, siempre en compás con el posterior que va a mover, se sigue violentando para el “Piaffé” reteniendo con las manos y actuando mucho los riñones y asiento del jinete, y el caballo avanzara atrás recogiendo en altura los posteriores, haciendo así el “Passage” atrás. También se ejecuta al galope con las mismas ayudas de galope en el terreno, y los riñones y asiento del jinete por el retroceso, estando galopando en el terreno, se continua con sus debidas ayudas y es así seguro que entrando en una gran violencia de batida atrás. Las ayudas puede decirse que se emplean en forma ondulante: vienen de las manos a la espuela, a las piernas, al asiento, a los riñones con gran presión de la pierna de afuera. Sobre parado, como hemos visto, dar golpes atrás no es de Escuela, pues el caballo cuando galopa atrás no deja este aire, de manera que puede estar ejecutándolo, adelante en el terreno, para atrás, o viceversa, y al lado. Esto es Escuela. Todo con la puesta en mano.

Capítulo IX

A pesar de la inteligencia y gran memoria del caballo, como estando en escuela los movimiento y aires son completamente distintos a los de su estado en libertad, puede decirse que la enseñanza es difícil, y mas difícil todavía la conservación y lucimiento después de haber sido perfectamente educados, porque a saber tanto y ser tan sensibles que se adelantan a la acción de las ayudas y otras veces en resistencias con la contracción de los músculos donde va a ser aplicada la ayuda de mano o pierna para no atender de inmediato. Por esto puedo asegurar que aun cuando en poco tiempo mas o menos corto pueda alcanzar una equitación completa, la educación dura todo el tiempo que lo use, de ahí la gran paciencia del ecuyer: primero enseñar, y después corregir y seguir enseñando.


Toque para el alto, preparándolo para hacerlo con la espuela. (Dominio del caballo)








Toque para el paso atrás, preparándolo para hacerlo con la espuela. (Dominio del caballo)

Capítulo X
SALTO

No teniendo inconveniente el salto con la Alta Escuela, como muchos creen, voy a tocar algo al respecto, dejando de lado la carrera de obstáculos que media muchísimas condiciones especiales además del factor suerte.

Natural es que un caballo con la concentración de Alta Escuela, o sea con el dominio del motor, ejecute los pases perfectos con todo el aprovechamiento de su poder debido a que en la impulsión los posteriores los empleará no del aplomo o de atrás, sino bajo la masa. Ahora que a un caballo que ha alcanzado un perfeccionamiento de Escuela no debería concursar en obstáculos porque resulta probable que se pueda lesionar un miembro y se pierda un animal que alcanzó superioridad por ejecutar algo que no es la meta para lo que fue educado. Sin embargo, es corriente que miles lo hagan, pero por placer puedan hacerlo pasar obstáculos variados.

La equitación de salto en cuanto a las ayudas deben ser las convenidas, en lo que a las manos se refiere, rienda directa y contraria, la segunda sobre todo en las curvas, en las huidas, en las rehusadas, pues es la que domina y manda, no así la directa que solo pide, desgraciadamente y equivocadamente, la prefieren la mayoría de los concursantes.

La actuación de las piernas es completamente distinta a las explicadas en la puesta en mano, lo que no es posible conseguir en los grandes aires, de manera que el caballo adiestrado en el salto debe estar en la mano y delante de las piernas, por ser necesario el punto de apoyo en las barras.

La atención debe ser al tacto exclusivo de las manos para que llegue a estar en la mano, no tire, no cabecee y las piernas presionando con tanto o mas energía como sea necesario, y en las curvas, defensas, huidas, rehusadas, sus efectos deben ser atrás de la cincha la pierna de afuera haciendo así efectivo el dominio de la rienda contraria, quedando completa las ayudas laterales de gran poder.

Nunca debe ser castigado en las defensas con la espuela de adentro, que no hace mas que favorecer la misma defensa, sino con la de afuera que lo domina.

En el recorrido si se lleva chicotillo, este debe usarse por el lado exterior pero con afecto, siendo enemigo declarado de su uso, pero gran partidario como complemento, jamás debe usarse por el interior.

El castigo tanto con el fuete como con las espuelas debe ser prohibido. El caballo para usarlo en salto debe primero haber sido completamente adiestrado en la cuerda, que pase obstáculos variados, tanto en altura como de extensión, a distancias distintas, seguidos unos de otros a cuatro, tres, dos y una batida para tranquilizarlos, al paso, trote, aligerándolos en las tres batidas antes de tomar al obstáculo y después de caer retomar su cadencia, hollando bien. Hollar en cuanto el obstáculo quede en medio de la trayectoria del salto, cuando la distancia a que lo tomó es la más cerca la que cae al otro lado, los miembros anteriores y posteriores replegados a la misma altura.

Llaman saltar “volando” cuando se elevan mucho sobre el obstáculo planeando, bueno para las marchas ligeras. Saltar basculando cuando lo toman muy cerca, se elevan rápido, recogen los anteriores, planean muy poco, corresponde a los saltadores en altura. El “salto en candela” lo denominan al retenido por la mano del jinete, cuando los posteriores al descender son mas bajos que los anteriores.

Un jinete observador, al trabajar su caballo a la cuerda, puede darse cuenta clara, si tiene facilidad para grandes alturas, y entonces, no modificándole su aire natural, aprovecharlo en ves de sacrificarlo haciéndolo tomar obstáculos de lejos.

Elevación.- Han calculado el de la cruz al pasar en 0.20 y en el descanso en la picada de 0.15, resulta de 0.35 de elevación sensible al jinete en obstáculos de 1 Mt.

El salto tiene cuatro periodos. Primero, aumento el descenso del tercio anterior. Segundo, el tercio posterior se fija en el suelo, sostiene y proyecta al anterior. Tercero, los posteriores dejan el suelo. Cuarto, los anteriores tocan tierra. Todos con concentración y distinciones del riñón y basculando del cuello en sus movimientos correspondientes.

La actitud del jinete en el recorrido debe ser de gran cuidado en la boca, o sea el tacto de las manos, cediendo solo lo necesario en cada batida del galope y no a modo de jaladas fuertes que resultan golpes en los asientos, esto también lo hacen equivocadamente para levantar la cabeza, siendo el filete el suspensor, no hay mas que levantar la mano siempre dentro del ritmo del tacto, reteniendo y empujando con las piernas.

No debe ir parado sobre los estribos pues esto quita la debida actuación de las piernas, ni tampoco el caer y levantar en las batidas sobre la batalla de la montura que es dañino al caballo, la actitud debe ser serena e igual sin contacto con la batalla, con sujeción en los muslos y rodilla, y de aquí abajo con libertad de acción.

Al acercarse al obstáculo las manos deben ir un poco altas y las piernas con su presión, mandando, al producirse el descenso, en el arranque brilloso, las manos deben bajar y dejar libertad, corrigiendo si el error de levantar las manos en la ilusión que ha levantado al caballo, haciéndolo saltar; y lo único que han hecho es impedir la preparación del salto, pues por lo que hemos dicho hay un descenso previo y natural, que hay que dejarlo libre.

Es tan cierto el error de la ilusión de levantar el caballo, que casi todos los caballos concursantes ya no lo efectúan ni en los de potencia, y desde luego les han restado facultades.

Mientras los obstáculos son tanto de altura como de extensión, normales, de 1.20 a 1.40 mts. y de 3 a 4 mts., respectivamente, la conducción es mas o menos la misma. Tratándose de grandes alturas, varia la actuación de las manos, las que deben dejar gran libertad, actuando solo al terminar el planeo, y las piernas no marcar la picada, para que esta sea lo mas cerca posible, permitiendo el bascular, y, en el de extensión puede decirse todo lo contrario, pues esto debe ejecutarse como el salto volando, entonces las manos retienen para no dejar caer y las piernas actúan con gran presión en toda la trayectoria.

Es interesante llegar a distinguir y diferenciar la actitud de manos y piernas, las que en Escuela, en la puesta en mano, hay el ir y venir de la impulsión de las piernas a las manos y de las manos a las piernas, y en el exterior como en los recorridos están delante de las piernas por su continua acción, y por esta misma acción sobre la mano, de aquí el tacto de ellas.

Capítulo XI
Polo

No conociendo las reglas de este juego, solo me limitare a insistir en cuanto a las ayudas se refiere. Siendo un juego violento estimo que los dueños de la cancha sería o son los que mejores ayudas tienen, pues estas dan las velocidades y no es posible hacer uso de la rienda directa, máxime cuando solo se trabaja con una mano, entonces estas deben ser las laterales, con gran empuje y castigo con la pierna del exterior, contrariamente como veo usar en las vueltas y revueltas, la pierna interior que actúa reteniendo oblicuando, siendo necesario mucho mas terreno para ejecutarlas, y desde luego tiempo perdido.

Nota Final

Estimo que estas líneas, unidas a las contenidas en la primera parte de “Mis Observaciones sobre el Caballo y el Jinete” puedan, si no conducir claramente a un perfeccionamiento en el Arte de la Equitación, por lo menos lleven bastante luz al aficionado que quiera llegar a encontrar el porqué del placer de la equitación como arte puro y como tal solitario, pues no necesita mas, que el caballo adiestrado, y por espectador el horizonte.

Comparación de equilibrio

Esta fotografía es de Tarzán ya educado, pero en su equilibrio natural. Nótese su mala conformación, es decir: espalda baja y por consiguiente cuello al revés y nariz al viento. Apréciese al jinete sin tacto y sin mando.



Foto del mismo caballo y en el mismo día. Nótese la actitud de caballo y jinete, distancia de miembros en apoyo, altura del cuello y colocación de la cabeza, recogimiento del riñón, cadencia en el movimiento de los posteriores, actitud de tacto y mando del jinete, levantamiento de la espalda del caballo. Confirmando esta comparación a mi afirmación en mis “Observaciones sobre el caballo y el jinete”, que la equitación es un arte plástico porque el jinete conocedor modula al caballo.





Ladeo con grupa adelantada



Ladeo con espalda levantada



Contracambio de manos con espalda adentro




Paso de extensión



Paso español



Flexion lateral


Passage sacado de la flexión


Piaffé


Paggage sacado de Piaffé


Passage.- Tiempo de posteriores, obsérvese altura e impulsión.


Passage suelto.


Ladeo en passage.


Ladeo al galope.



Actitud en galope atrás, en el terreno para iniciar el galope atrás.


Galope atras


Wenceslao Rosell Urquiaga
Otelo

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