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Orígenes del primer concurso del
Caballo Peruano de Paso
¡Los caballos eran fuertes!
¡Los caballos eran ágiles!
Sus pescuezos eran finos
y sus ancas relucientes
y sus cascos musicales...
¡Los caballos eran fuertes!
¡Los caballos eran ágiles!
José Santos Chocano
Alfredo A. Pinillos Hoyle
Favorito Campeón concurso de Amancaes 1920
Publicado por: Guillermo E. Pinillos Llontop
Mucho se ha hablado y se habla sobre los orígenes de nuestro querido caballo peruano de paso, tanto que la realidad y los mitos regionales se mezclan a tal punto, que hasta la fecha no se ha logrado determinar con exactitud su origen, las razas que lo conformaron, ni en que momento ni porque rompe de forma natural el desplazamiento diagonal de dos tiempos y se convierte en el único caballo en el mundo que se desplaza de forma natural en cuatro tiempos.
No es mi intención tratar de descifrar misterios pero si me siento en la obligación de aclarar ciertas inexactitudes que pueden llevar a errores en perjuicio de este noble animal patrimonio de todos los peruanos.
En la actualidad se ha despertado un gran entusiasmo por su crianza, desgraciadamente con gran desconocimiento de sus orígenes, crianza, selección, enfrenadura, pero sobre todo, los distintos pisos que lo caracterizaron.
El espectáculo de sus cuartos anteriores conlleva a restar importancia a la función de los posteriores que son el motor propulsor de su desplazamiento y al querer corregir su morfología, netamente berberisca, tratando de imprimirle características de otras razas se corre el riesgo de restarle profundidad en su desplazamiento.
Ultimamente se habla mucho de la fortaleza del sur y la debilidad de los caballos norteños, nada mas alejado de la realidad yo diría más bien los finos pisos norteños y la aspereza de los caballos sureños. Para colmo de males se pretende nombrar padre de la raza a un caballo de origen desconocido (NN), Sol de Oro Viejo, defectuoso por donde se le mire, con defectos que lo descalifican para el estándar de la raza; golpe de hacha, cuello volteado o de venado, patas de gallo pobres de masa, cola en jarra, de remate cojo,una mano mas corta que la otra.
Mi estimado amigo, D. Juan Pardo Vargas cuyo conocimiento sobre el caballo peruano es indiscutible, nos dice que se pretende dar un origen sureño al gran caballo Sol de Paijan emparentándolo con el nieto de Sol de Oro Viejo, de nombre Prestigio, cuando su verdadero origen es un imbriding con su abuelo, netamente norteño, Palomino Alazán en la yegua Diplomatica.
Caballo peruano, año 1760
Los orígenes ancestrales del Caballo Peruano, apuntan a la raza berberisca, en vista que nada nos indica lo contrario ya que el Andaluz o caballo de raza española PRE no existía en tiempos de la conquista y el caballo de guerra que trajeron los españoles era de andar tosco y diagonal. El color de los pelajes originales era el tordillo, moro, bayo, zaino y el negro. Las manchas blancas, se limitaban a luceros en la frente y eran evitadas en las patas, prefiriéndose los de manto cerrado. Si observamos la estampa de un caballo berberisco veremos el espejo de nuestro caballo original, grupa caída, baja inserción de cola, cuerpo corto y pecho amplio, patas cortas, cascos duros, cuello corto y cabeza recta mas nunca acarnerada, orejas más bien algo largas.
Si hablamos de enfrenadura, es muy lamentable ver en los concursos, en la prueba de freno y espuela, caballos sin terminar, a dos manos, como si estuviera de bozal, cargados al bocado, templados y estrellados; rienda coja o rienda contraria, que es eso; no digamos el uso de las espuelas, ayuda indispensable en toda equitación, practicamente de adorno, se busca chalanes de peso pesado con brazos fornidos para doblegar al caballo, terminando después de una presentación agotados tanto el chalan como el pobre equino.
Un caballo bien enfrenado se lleva con la rienda suelta, con una sola mano que con un suave movimiento de muñeca ya sea con rienda coja o rienda contraria el animal debe obedecer. Me gustaría ver en la actualidad a alguien montar a nuestro caballo con finas cintas de seda.
Hoy por hoy podría decirse que no existen chalanes de adiestramiento ni jinetes cuajados en las faenas agrícolas, solo podemos ver un grupo de aficionados entusiastas que han pasado del sillón de una gerencia a una silla de montar sin el mas mínimo concepto del deporte de los reyes, la equitación, y cuyo entusiasmo va mas por el afán de figurar y lograr un estatus social, que por el real amor a nuestro caballo.
Porque rompió nuestro caballo de forma natural la ambladura?, eso seguirá siendo un misterio, lo que si es cierto es que el caballo peruano evolucionó a partir de una correcta enfrenadura, diferente a la Alta Escuela Castellana, por su desplazamiento lateral, originandose, diríamos una Alta Escuela Nacional, y así como los Marroquíes fijaron en el caballo Berberisco, la ambladura, en el Perú de antes, se dio mucho énfasis a su correcto adiestramiento fijando con mucho ahínco los pisos que lo caracterizaron.
Tratar sobre los pisos del caballo peruano de paso, son palabras mayores y solamente las personas entendidas deberían dar su opinión. Me llama mucho la atención que en el libro El Caballo Peruano de Paso, 65 Años de Concursos Nacionales, editado recientemente por la Asociación de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso, en la pagina 41 en lo referente al "Llano Gateado" se sostenga lo siguiente: "Los apoyos tienen mas duración que las suspenciones y en la huella el posterior sobrepasa al anterior correspondiente". No entiendo de que piso están hablando cuando el paso llano gateado es el único piso en que el posterior no logra pasar al anterior. Explico el motivo, el avance del anterior es tan pronunciado que físicamente hace imposible que el posterior lo pase, mucho menos que lo sobrepase.
Mi estimado amigo Roque Benavides precisa en el mismo libro que de los 65 concursos, 63 han sido organizados por la asociación, haciendo números, me queda sobrando uno, porqué los concursos de 1945 y 1946 fueron organizados por el Club Hípico Peruano, bajo la presidencia de Don Alfonso Alvarez Calderon y el de 1947 por la misma Institución, bajo la presidencia de Don Wenceslao Rosell Urquiaga, concurso donde actuó el Sr. Rosell como Juez Dirimente. Por lo tanto, si el Club Hípico Peruano, organizó los tres primeros concursos, la asociación organizó los 62 restantes. Probablemente, la fuente desconocía que recien el año 1948 la asociación organiza el cuarto concurso nacional.
También se menciona en dicho libro en la pagina 73, que en el año 1945, las iniciativas de Don Wenceslao Rosell Urquiaga y Javier Larco Hoyle para agrupar a criadores y propietarios en algún tipo de organizacion no prosperó. Válgame Dios a que fuentes han recurrido?
Como en todos los actos de mejoramiento de especies que ha intervenido la mano del hombre, nos encontramos con logros buenos, regulares y malos, siendo preciso una estricta selección y nuestro caballo debió someterse en determinado momento a drásticos descartes, por lo que resulta irresponsable, por decir lo menos, que hoy en día se inscriban y comercialicen animales débiles y defectuosos, por lo que resulta indispensable que lo nuevos aficionados conozcan los defectos que deben evitarse.

Para suerte del Caballo Peruano de Paso, de aficionados y criadores, el Señor Wenceslao Rosell Urquiaga, nos ha legado sus conocimientos, y generosamente su hijo el Señor Wenceslao Rosell Pinillos me ha confiado los apuntes de su padre, guardados por muchos años casi, casi en el baúl del olvido. En ellos se detallan minuciosamente no solamente los secretos de la Alta Escuela Nacional para el Caballo Peruano de Paso, sino los orígenes plenamente documentados de su instauración definitiva como raza nacional.
Quiero con esta introducción, rendir homenaje y reconocimiento a D. Wenceslao Rosell Urquiaga, insigne equitador, hombre de bien, impulsor y promotor del caballo peruano de paso, su reconocimiento como raza durante el Gobierno de Manuel Prado Ugarteche, quien instauró el premio Presidente de la República en virtud de las múltiples gestiones realizadas por el señor Rosell. Juez y promotor del primer y segundo concurso nacional (1945 y 1946) donde saliera el primer campeón nacional Oro Viejo de los hermanos Larco y al año siguiente Limeñito de propiedad de los señores Aspillaga.
La película original de este evento se conserva en poder del señor D. Wenceslao Rosell Pinillos que le fuera obsequiada por el presidente Prado a su padre, así como también un voluminoso archivo de documentos originales.
Creo es acá donde surge la confusión de mis amigos de la asociación cuando se refieren a Sol de Oro Viejo como padre de la raza, tal vez quisieron referirse a Oro Viejo, primer campeón nacional del primer concurso oficial, y dicho sea de paso era norteño.
La importancia de conocer el pasado, evita cometer errores en el presente y legar confusión y caos al futuro. La ingratitud es uno de los peores defectos del ser humano porque pretende vanagloriarse con logros ajenos, con fines mezquinos y egoístas, desdibujando la verdad real en beneficio propio.
Pido disculpas si he sido crítico y mordaz en mi introducción pero como diría D. Jorge Juan Pinillos, los hombres dicen las cosas de frente.
D. Jorge Juan Pinillos Cox, dueño de uno de los hierros mas antiguos que inicio su abuelo, Jorge Juan Martínez de Pinillos Bracamonte (JJP); hombre justo y generoso, criador y fundador de la asociación de propietarios y criadores del caballo peruano de paso con un grupo de amigos, dijo poco antes de morir que sin el esfuerzo denodado de su primo D. Wenceslao Rosell Urquiaga, el caballo peruano se hubiera perdido en la desidia y la indiferencia.
Wenceslao Rosell Urquiaga
Por: Wenceslao Rosell Pinillos
Documentalmente, desde el año 1938, el señor Wenceslao Rosell Urquiaga, inicia las gestiones para la realización del Concurso Oficial del Caballo Peruano de Paso, lo que queda demostrado en el Club Hípico Peruano, tanto en los libros de Actas como en los Calendarios de actividades. El señor Rosell fue socio fundador del Club Hípico Peruano, su presidente en varios periodos y miembro de la junta encargada de la elaboracióm de los Calendarios de actividades de dicha institución.
Hasta el año 1944 ningún presidente ni las juntas directivas creian en el éxito de estos concursos, hasta la presidencia en este año del Doctor Alfonso Alvares Calderon, distinguido aficionado, el que tambien tenía sus dudas, pero fue convencido por el señor Rosell.
A mediados de ese año, la directiva del Club Hípico Peruano, consigue una entrevista con el entonces Presidente de la República, Doctor Manuel Prado, a fin de solicitar la oficialización del concurso. El Presidente tambien tiene sus dudas del posible éxito del concurso y pregunta: quien responde por el concurso; el Doctor Alvares Calderon pone una mano sobre el hombro del señor Rosell y contesta al Presidente Prado: aqui esta el pilar.
Por Resolución Suprema del 1 de julio y Ministeriales del 5 y 9 de agosto de 1944, el gobierno autorizo al Club Hípico Peruano para:
Primero: Organizar y llevar el Stud Book del caballo de paso nacional.
Segundo: Formular el patrón ó estándar del citado caballo, que sirva de norma para su selección y clasificación en los concursos y exposiciones oficiales.
Tercero: Formular el reglamento de exposiciones y concursos oficiales de caballos peruanos de paso.
Cuarto: Organizar por lo menos una vez al año un concurso y exposición oficial del caballo peruano de paso.
Quinto: Organizar la asociación de criadores del caballo peruano de paso.
Para dar cumplimiento a dichos encargos, la junta directiva de dicha institución en su sesión de fecha 24 de agosto acordó nombrar la siguiente comisión:
Nombramiento de la comisión organizadora
Presidente: Señor Don Wenceslao Rosell Urquiaga
Vocal: Señor Don José Antonio de Lavalle
Vocal: Señor Don Antonio Graña Elizalde
Vocal: Señor Don Santiago Acuña Rey
Vocal: Señor Don Javier Larco Hoyle
Vocal: Señor Don José Antonio Delgado Vivanco
Vocal: Señor Don Aurelio Málaga Alva.
Secretario: Señor Don Carlos Taboada.
El Sr. Rosell organizó las bases del concurso, tanto en piso como en enfrenadura, y presidía simultáneamente a los miembros del jurado calificador.
El Primer Concurso Oficial del Caballo Peruano de Paso, se realizó el año 1945, con un rotundo éxito, alcansando tanto en el país como en el extranjero los mayores elogios, habiendo coronado los esfuerzos, trabajos, desvelos y la ilución que con tanta perseverancia, fe y visión tuvieron los aficionados pioneros de ese entonces de este noble animal de trabajo, elegante por esencia y orgullo del Perú
El segundo concurso se realizó en 1946; el tercero en 1947.
Con motivo del cuarto concurso del Caballo Peruano de Paso, el año 1948, el General Jorge Vargas, Presidente del Club Hípico Peruano, del que fuera socio fundador y su primer presidente, en el discurso de orden pronuncio las siguientes palabras: Esta es la cuarta vez que se realiza el certamen que tiene fin hoy. Uno de los mas grandes cutores y conocedores del caballo en general y del de paso en particular que le dio origen y forma a este concurso es el Señor don Wenceslao Rosell Urquiaga.
El Club Hípico Peruano publicó el año 1945 el Reglamento Provisional, selectivo y genealógico del Caballo Peruano de Paso, estando conformada la Comisión Organizadora del Stud Book de acuerdo con la Resolución suprema del ! de julio de 1944 por los siguientes señores: Wenceslao Rosell, José Antonio de Lavalle, Antonio Graña, Aurelio Málaga, Javier Larco, Santiago Acuña, Federico de la Torre y Antonio Delagado.
El 19 de enero de 1948, La Asociación de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso nombró al Señor Wenceslao Rosell Urquiaga Socio Honorario y el 3 de abril de 1964 le otorgó Diploma de Honor y Medalla de Plata.
El 20 de Julio de 1950, el Supremo Gobierno lo condecoró con la Orden del Sol del Perú.
Conchita Cintron
El Arte de la Equitación
Conchita Cintron
El arte de la equitación en manos de expertos es un deleite a la vista del entendido. El binomio caballo jinete si no es manejado con destreza es mejor no verlo. Como todo arte, no es fácil y no todas las personas tenemos la capacidad de aprenderlo.
Conchita Cintron, una de las más diestras rejoneadoras del Perú y del mundo, nos narra, en su libro “RECUERDOS” un extracto de sus clases de equitación con el Maestro Ruy da Camara. ...........Las ordenes de Ruy, que resonaban en el picadero, eran puntualizadas con el eco de su látigo. ¡No dejes adelantar la grupa del caballo! ¡Impulsa!.... ¡Impulsa! ¡Sin impulsión no hay nada!... ¡Levanta la cabeza del caballo!... ¡NO!... !NO!... ¡DEJA EL BOCADO!... ¡La cabeza se levanta con el filete!... ¡Cuidado con la posición!... ¡Junta los codos al cuerpo!.... También pasé apuros aprendiendo a distinguir el galope sobre la derecha del galope sobre la izquierda. Tenía poca práctica, y al galopar no sabía si mi montura metía más una pata que otra o adelantaba más o menos una mano. ¿No sientes en que mano vas? – preguntaba Ruy. ¿No sientes? – repetía ante mi silencio. Yo no sabía qué contestar. No sentía más que la serie de movimientos naturales del galope. ¿Pero sería en la derecha?... No; no era… Parecía más bien la izquierda. Surgía la duda. ¿En que mano iría? Algunas veces miraba la grupa del caballo que montaba para ver si conseguía adivinar cuál era la que trabajaba más. A lo mejor nunca aprendería… ¿Y si no aprendiese…? ¿Y si Ruy se cansase…? Un grito del maestro me sacudió hasta los huesos. ¡Aguanta el caballo con la pierna derecha atrás, la izquierda en la cincha! ¡Levanta un poco las riendas izquierdas, apoya las derechas sobre el cuello del caballo. Alivia un poco el peso de la pata izquierda…! ¡Allá va!... ¡Impulsa! ¿No sientes que va galopando sobre la izquierda?... !Dale la mano! ¡Impulsa en la curva, aguanta un poco! ¡CUIDADO, que cambio de pie! ¡PARA! ¡PARA! ¿No sentiste que cambio de mano? No, no había sentido nada. Ruy se impacientaba. Mientras no sepas esto, no sabrás nada – declaraba sacudiendo la cabeza, y levantando el látigo en orden de partida, añadía sencillamente - : Vamos otra vez. Y era otra, y otra, y otra vez. Todavía estaba lejos de ser un buen jinete.
Buenos jinetes eran Ruy, en la yegua Muñeca, y su discípulo, el señor Rosell, en su caballo Tarzán.
Lima, 1 de mayo de 2010